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La Vida es un Reto Diario, la Confrontación entre el Bien y el Mal

Doy gracias por las batallas obtenidas para mantener la cordura. Porque cada
triunfo no es más que la recordación para mi espíritu de que la efímera
presencia mortal en este cuerpo es apenas la oportunidad para
la victoria final de la eternidad.
RICARDO GIRALDO

Han retornado los amaneceres con bruma. Ellos traen a mi recordación la sensación del incienso que se diluye hacia la cumbre, fundiéndose a nuestro alrededor.

El aroma nos hace trascender y la visión de su estela que se eleva nos permite comprender. Somos un espíritu inmortal que forma parte del TODO.

Nuestro cuerpo es apenas el medio para que nuestro espíritu fije un aprendizaje que se graba en la retina del alma para siempre.

Un día, nuestro viejo barco tendrá que acercarse hasta un puerto. El viaje entonces, habrá terminado, pero nosotros partiremos como el incienso, fundiéndonos para retornar a DIOS.

Nítida en la retina de mi alma está el sonido armónico de las palabras que JOHN LENNON ha dejado plasmadas en la canción Imagine, compuesta por su esposa Yoko Ono, quien aún le sobrevive. Una letra imperdible que nos invita a formar parte de un mundo en el que no cobran más vigencia el posesivo mío ni el adjetivo sabroso. Donde nadie posee nada, solo su existencia. Un escenario planetario en el cual la codicia y el hambre son historia y en el que los seres humanos se tornan en una fraternidad, como está contemplado desde el inicio de los tiempos, compartiendo el mundo sin fronteras.

Qué utopía dirán algunos. No lo creo. Es el sueño que debemos alcanzar aquí y ahora. Producto del anhelo que guarda nuestra esencia. La vida es un reto diario. Es la confrontación entre el bien y el mal. Son las batallas constantes contra la inclinación humana hacia conductas negativas.

No podemos sucumbir ante la locura desenfrenada de unos pocos. Es más poderosa la belleza imperturbable de un mundo creado con amor sin límites. Cuya belleza aflora en cada rincón. En la gota del rocío que brota impensable durante los amaneceres o en el esplendor de los atardeceres como los del PACÍFICO, que van enredados en mi corazón por siempre; y qué podría decirles de los amaneceres del LLANO en mi país, Colombia. Irrepetibles. Únicos. Nunca imaginados, y que los grandes artistas, escritores y poetas en su aventura por plasmar su riqueza celestial en los versos y los cánticos de las prosas y los veros se quedan cortos.

Hay un lugar… Cierra tus ojos para que alcances estados que te permiten ver, más allá del horizonte. Muy en el fondo del bosque interior. En ese momento, la vida te entrega un tesoro lleno de amor y una llave denominada compasión para que lo abras y compartas con todos tus hermanos en comunión universal. Tu fidelidad se torna larga como los caminos recorridos y las jornadas emprendidas. Grande en las batallas y eterno en las victorias. Honra tu vida y el sentido de la misma. No es difícil llegar, ¿sabes? Pero requiere coraje. Es una ruta que te conduce por un sendero donde se funde el filo del ascenso con el camino que desciende hasta el santuario interior. En medio de una niebla alucinante. Protectora. Como aquella que resguarda los secretos escondidos por el bosque en la transición de su vegetación con las altas cumbres. Se abrirá frente a ti un portal. Allí, adonde nuestros limitados sentidos se liberan. Permitiendo, más allá de lo razonable y lo comprensible, establecer una conexión con el ARQUITECTO DE LA VIDA, en medio de una belleza que apenas, sí podemos comprender en cada uno de sus instantes.

Si no fuera por las circunstancias que he tenido que confrontar y por las innumerables batallas que he tenido que librar, no valoraría tanto las victorias que la DIVINIDAD ha marcado para mí en diversos momentos de mi vida. Muy a pesar del escepticismo y envidia de los que me rodean o rodearon y de aquellos que una vez compartieron mi mesa, mi camino, y mi vigencia en la sociedad.

Deja tus rencores y odios. Transfórmalos en esperanza y en oportunidad, para que tu vida se llene de bendiciones. De esplendor. Depende de ti.

Aprende a servir e iniciarás la ruta que te llevará hasta la cima del amor sin límites. En breve, sentirás a DIOS contigo, y un ejército invencible de sus ángeles te acompañará, te ayudará y te confortará después de las batallas. Al final, obtendrás la victoria de la vida sobre la muerte.

Asistirás a la belleza que está depositada en el mundo y en cada uno de sus rincones, y una alegría inmensa inundará tu corazón. Tu nombre será inscrito en el libro de la vida y tu espíritu inmortal cabalgará triunfante por el universo, al lado de DIOS para amar por siempre, y contemplar la grandeza de Su Creación.

Respira tu proximidad con los demás seres de camino y acércate a ellos para ejercer tu compasión. Pronto una llama encenderá tu corazón y el laberinto que recorres con angustia te mostrará la ruta cierta hacia la salida. Es tu elección decidir el camino de la luz o de la obscuridad.

Es inevitable librar mil batallas, tal vez más, pero puedes también, si lo haces, vestirte de lino blanco para elevar los brazos de la victoria y agradecer a DIOS por tus bendiciones. Por tus dones. Por todo cuanto eres y cuanto existe. Remontarás de nuevo hacia el horizonte con tu ejército de luz, y llevarás esperanza y fe al mundo. Vístete de cordura, podrías si no, ingresar en las rutas que describe ISAAC ASIMOV, el aspecto más triste de la vida en este preciso momento es que la ciencia reúne el conocimiento más rápido de lo que la sociedad reúne la sabiduría.

¿Qué esperas? ¿Vas a dejar que aquellos enloquecidos y en conflicto, hablando de armas en el infinito detengan tu andar y tu navegar?

El mundo todavía no logra reconocer la diferencia entre las naciones y aquellos que las habitan para respetarse entre unos y otros, permitiendo construir senderos de oportunidad y prosperidad, en cambio, afloran los fanatismos y una variedad peligrosa de cocteles saturados de odios y venenos que amenazan la supervivencia y la estabilidad.

Extrae el valor que llevas en el corazón y dale rienda suelta a tu guerreo interior para que fluyas al unísono con los acordes del universo. Puedes más que un ejército de cien mil y si te unes a otros como tú, serás invencible, y aunque mueras físicamente te convertirás en una estela de eternidad. La muerte en realidad es tan solo el paso de una dimensión hacia otra y muchos todavía no logran comprenderlo y se aferran a los espejismos del mundo material, validados por la ciencia y su obsoleta tecnología. Recuerdo a CARL SAGAN en una de sus conferencias, cada uno de nosotros es una preciosidad, en una perspectiva cósmica. Si alguien discrepa de tus opiniones, déjalo vivir. En un trillón de galaxias, no hallarías otro igual.

Texto de RICARDO GIRALDO

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