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Actúa como la Persona que Quieres Ser y te Convertirás en Ella

Como las estalagmitas y las estalactitas se forjaron a lo largo de generaciones, así mismo, tu conocimiento, experiencia y determinación toman largos períodos de entrenamiento, de persistencia y de perseverancia para alcanzar la cima de la sabiduría.

En la medida en que renuncias a esa disciplina, regresas al punto de partida y reinicias el viaje. Muchos pierden su existencia terrenal persiguiendo lo efímero. Atándose lastres y anclando su barco hasta encallar.

Quiero hoy conversar sobre los retos y desafíos que cada uno de nosotros tenemos en el día a día, y que en oportunidades paralizan a algunos, pero que, en varios, despierta nuestro guerrero interior provocando su salida hacia el exterior con un poder transformador imparable que se convierte en el combustible para dinamizar nuestra nave y conquistar aquellos destinos que parecían inalcanzables.

Buscamos ser héroes, y para ello asumimos una causa con determinación. Daría todo para que cada uno pudiera alcanzar sus más profundos anhelos. No se compra lo hermoso. No se abandona lo emprendido. No se odia lo que es amado.

Quiero que dentro de cada uno se mantenga vivo, como el rocío sutil de los amaneceres, lo que DIOS les ha otorgado: sus dones, la mayor riqueza que un ser humano posee.

También la salud, un tesoro que no puede ser igualado ni superado, aun juntando todos los metales y piedras preciosas que existen en el planeta. Pero, anhelo para todos, el amor filial de quienes aman de verdad y están cerca para recibirnos y acogernos incondicionalmente, y la fidelidad de los que emprenden una causa y jamás la abandonan.

Al vernos expuestos a las realidades de nuestra vida, descubrimos que muchas veces no sabemos si vamos a lograr aquello que nos proponemos, o si venceremos lo que nos atormenta. Todo nos parece imposible en ocasiones, pero si no lo intentamos y desistimos, el fin del camino nos choca con una condición frustrante, de fracaso, y no es esa la opción.

Siempre le digo a las personas que me buscan para realizar coach personal o empresarial, que un aspecto fundamental que debe regir nuestra condición como seres humanos es evitar siempre asumir el rol de la víctima, que es aquella persona que se siente incapaz de hacer nada frente a lo que le pasa. Que no puede dar un paso adelante, ni tomar una acción o una decisión, porque cree que todo depende de las circunstancias, y no es así. Asumir esa opción es dañino para nuestro ser.

Yo considero, que es esencial, quizás vital, poner nuestro foco en alcanzar aquello que queremos y que nos revela nuestra constelación de los sueños. Justo ahí donde reposan nuestros anhelos. En un rincón de nuestra patria interior.

Los miedos surgen frente a lo que no conocemos, pero si nos dejamos vencer por ellos, nos domina el pánico y eso congela nuestro accionar, y, sobre todo, nuestra capacidad para pensar y discernir, por lo tanto, ingresamos en un territorio de riesgo o de peligro, el cual nos puede conducir por un sendero de oportunidad, pero también de fracaso y destrucción. Depende de nuestra elección y determinación.

Si nos paramos de frente a las dificultades, retos, sufrimientos y situaciones dolorosas pensando lo peor, y que es el fin del mundo, es lo que traemos a la realidad.

Si en cambio, utilizamos la imaginación, el sentido común, la esperanza, el poder cocreador de nuestros pensamientos unido a la palabra para materializar nuestros anhelos, esas realidades con certeza absoluta van a tener otra dirección y resultados.

La imaginación fabrica interiormente los escenarios que luego aparecen a nuestro alrededor. Si, por ejemplo, utilizamos ese poder traer a la realidad belleza y esplendor, en vez de utilizar imágenes negativas producto de la proyección mental con elucubraciones cargadas de temores y miedos paralizantes, lo conseguiremos ante nuestra propia sorpresa.

Lo que se resiste, persiste. Afirmó CARL GUSTAV JUNG, un psiquiatra y psicoterapeuta suizo que nos dejó un legado increíble sobre nuestra existencia. Cuando luchas sin razón, producto de la desesperación, provocas una reacción igual o mayor, y entonces la circunstancia, en esas condiciones y fuera de control, termina por derrotarte.

Cuando luchamos contra algo sin sentido ni claridad, en cambio de reducir la fuerza del oponente, la aumenta. Y siguiendo al autor, podemos decir que lo que se resiste persiste, y lo que se abraza, se desvanece.

Y esto último nos invita a la calma. Si en vez de culpar al universo o a otros de todo lo que nos ocurre por causa de no ver satisfechos los deseos banales, una lluvia de privilegios cae sobre nuestros corazones secos y renacemos de nuevo.

Si te distraes mirando la borona que cae a tus pies, te perderás el horizonte de prosperidad y abundancia universal que tienes frente a tus ojos.

Este es un principio en cualquiera de los campos en los cuales nos desempeñamos. Amor, salud, negocios, relación de pareja, amigos, familia. Todo. La forma en que nos relacionamos con nuestro entorno determina parte de los hechos y lo que estos desencadenan. Entre más se sucumbe ante los retos y desafíos, más difíciles y caóticas son las realidades.

Mi pasión por la lectura me llevó en una oportunidad a beberme, si me permiten la expresión, mucho de lo que escribió JOSEPH CAMPBELL, un profesor de literatura de origen estadounidense, experto en mitología; él solía decir que esa cueva que tú temes, en el fondo, lo que contiene es el tesoro que tú buscas, refiriéndose a que huimos de nosotros mismos por temor a lo desconocido, a lo difícil.

Buscamos, a veces inútilmente, evadirnos, pero para poder salir hay que entrar. Más allá del dolor, de la prueba y el sufrimiento, lo que hay es un proceso silencioso de crecimientos, transformación y cambio.

Si la cueva nos da miedo y la rechazamos, evitando ingresar en ella, no podremos crecer ni evolucionar, y, en consecuencia, todos esos anhelos que esperan por florecer en nuestro corazón, van a permanecer latentes, y no se podrán manifestar porque nosotros mismos lo impedimos. Los amaneceres llegan luego de la máxima obscuridad durante las madrugadas, en medio del frío y del silencio que nos fortalecen.

Si tenemos el valor de asumir la prueba, pasa como cuando un ave o un avión inicia su despegue, cuesta trabajo, pero gradualmente se estabiliza y domina las alturas utilizando su potencial y el viento para avanzar hacia su destino.

La utilización del lenguaje positivo nos lleva lejos. Alto. Cuando utilizamos expresiones como es que o por qué, nos anulamos, pero si acudimos a otras como hay que o para qué, lo que llevamos interiormente se libera y nos permite dibujar y materializar un mundo formidable en el exterior.

Reflexiona por un momento la diferencia entre afirmar ¿por qué me pasa esto? y ¿para qué me pasa? El primer escenario te limita y encierra, el segundo te permite discernir con sabiduría y comprendes que muchos procesos no son nada diferente a un tránsito de aprendizaje que potencia tus habilidades para llegar hasta la cumbre de tus anhelos, y alcanzar aquello que ves en la constelación de tus sueños.

Si entras en el territorio de lo difícil, lo hermoso toma lugar en ti. No podemos ser insensibles a lo extraordinario, ya que esto puede suceder en nuestra vida si nos abrimos a ello.

Es tiempo de emitir mensajes que inviten a la unión, a la cooperación, a la colaboración, para que con esa fuerza multitudinaria al servicio del universo alcancemos aquí y ahora nuestros más nobles anhelos.

El héroe surge cuando se ama lo que se hace, y serlo es aprender a conquistarse, que es la mayor de las conquistas. Más allá del dolor de la prueba, está el descubrimiento y el crecimiento interior que nos conduce por un sendero de mejora continua, prosperidad y abundancia universal.

Cómo nos sentimos depende de nosotros y de lo que pensamos. De los hábitos que cultivamos con dedicación para que venga la época de cosecha, y con ella la invitación a celebrar la vida y a expresar nuestra gratitud.

Podemos ser los promotores de la transformación. Actúa como la persona que quieres ser y te convertirás en ella. Requieres paciencia (cuya espera es amarga pero sus frutos son dulces), toda la persistencia de la que te puedas revestir. Amor, nada más. Claro, no es fácil dadas las circunstancias del mundo actual.

Emprende el vuelo. Lánzate hacia la grandiosidad de cada instante. Alcanza tus propias victorias confrontando tus miedos, así los problemas se tornan mínimos y los retos y dificultades, apenas un escalón más para el ascenso. Gobierna tu reino interior para traer prosperidad y bienestar a tu mundo exterior, pero celebra siempre la vida en comunión con DIOS. Nunca te olvides de ÉL.

¿Qué esperas para direccionar tu vida y vencer a tu enemigo? ¿A tus fantasmas del pasado y a las alucinaciones que tu mente crea en el presente?

Te va a dejar el tren de la esperanza. ¿Dónde están tus sueños y aquella fuerza que motivaba tu corazón de niño, aunque ahora seas una persona grande?

Comparte. Ama incondicionalmente; sirve con desprendimiento. Ofrece sin esperar nada a cambio. Ejercita el renunciamiento constante para que te llenes de bendiciones y prosperidad.

Lo hermoso se revela cuando recorremos con fidelidad los senderos de la generosidad, la comprensión, y, sobre todo, la bondad. Ese momento único, nos permite ejercer un sentimiento auténtico para compartir todo lo que somos, lo que llevamos y lo que se nos ha prestado para administrar en esta vida. Es la ruta hacia el amor sin límites.

Texto de RICARDO GIRALDO

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