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El Hogar, los Principios y una Causa para que Cada Cosa se torne Hermosa.

La fortaleza de una nación deriva de la integridad del hogar.
CONFUCIO

Hoy, en particular, luego de asomarme a la controvertida situación del mundo en cada una de sus regiones, vino a mi recordación un tema esencial en la vida de cada uno. Los PRINCIPIOS, los valores y las creencias, que vienen de tres fuentes primarias: tu sociedad (tierra), tu grupo social (lugar de nacimiento) y tu HOGAR. Cuando conjugas estos tres elementos, adquieres tu carácter y tu forma de obrar. Por eso es vital que tus PRINCIPIOS sean la raíz de tu existencia, para que el árbol crezca sano y dé los mejores frutos cuando recojas la cosecha.

Tal vez por eso la sabiduría de mi abuela entrañable solía decir: árbol que crece torcido, su rama nunca endereza.

Cuando somos probados en diferentes etapas de la vida, morir por una CAUSA o por alguien se torna altruista, pero vivir por ese alguien o por esa CAUSA es la máxima expresión de la existencia y la aproximación al carácter de DIOS. No es fácil renunciar a la comodidad que ofrecen un estilo de vida o una circunstancia de poder para salir al encuentro de otros y unirse a una CAUSA, llamémoslo por así decir, divina.

¿Qué recomiendo al asumir una CAUSA? ¿Qué conceptos y reflexiones iniciarían la lista de chequeo antes de tomar la decisión y asumir el emprendimiento?

Quizá lo primero que yo diría sería: trasciende las barreras de lo limitado y elije ser rey de tu propia vida, aportando servicio incondicional a tus hermanos de jornada, belleza y equilibrio a la Creación del ARQUITECTO DE LA VIDA. Tu verdadero HOGAR y el refugio más seguro para restaurar tu alma.

Lugo diría, confía en tus instintos, ya que son la conexión directa con la DIVINIDAD y el universo, y de esta forma logras comprender el propósito de tu vida y el sentido del por qué recibiste unos dones específicos y no otros.

Otro aspecto esencial es la capacidad que tienes para renunciar a todo tu bagaje material, exhibiendo tu riqueza interior y exteriorizando la capacidad de servir y de ofrecer solidaridad auténtica a tus hermanos de jornada cósmica.

Conservo la libertad de mi espíritu porque no he sido sometido por los tentáculos de la corrupción ni la deshonestidad que cabalgan en nuestras sociedades actuales.

No arrastro grilletes de vergüenza por haber recibido prebendas ni sobornos o comisiones inmorales robadas a otros o tomadas de los tesoros públicos.

Perdí el trono y el reino, pero conservo la majestad, y aunque he bebido champaña y comido caviar, soy también feliz con un vino y un trozo de pan.

Tampoco llevo etiquetas de pureza, perfección, ni santidad. Me reconozco humano. Necesitado de mis demás hermanos cósmicos, pero, sobre todo, de DIOS.

Otro aspecto esencial para asumir una CAUSA, lo conforma una moneda con dos caras por su valor intrínseco: el HOGAR y los PRINCIPIOS.

Mi única bandera son los PRINCIPIOS que aún permanecen intactos dentro de mí, y mi patria interior la constituye el HOGAR que mi madre y mi familia me proporcionaron y en medio del cual recibí amor y lealtad, los cuales nunca he olvidado, a pesar de
todo, y siempre marcan en mi carta de navegación la ruta cierta, independiente del destino hacia el cual oriente mi barco.

Mi mayor lema actualmente es la gratitud. Celebro hoy, mejor que ayer, la vida.

Es hora de limpiar la casa que llamas HOGAR, y también tu bodega interior, para que se llenen de luz, de esperanza y de oportunidad, convirtiéndose en la base de tus acciones y en el referente de los límites que puedes y no transgredir. Así tendrás una vida duradera. Prospera y embellecida por el amor, que, al tocar cualquier cosa, la tornará hermosa.

Son las relaciones con tus seres amados las que en verdad constituyen tu HOGAR. Lo que se deposita en tu interior es para siempre, puedes llevarlo a cualquier parte. Para lo demás hay tiendas que te permitirán remplazar cualquier cosa material cuando sea necesario.

Si posees algo que no utilizas o de lo cual te has olvidado, es porque sobra entre tus pertenencias y te hace pesado el viaje. Quizás, les estás robando bienestar a otros que confrontan una vida de carencias y necesidades.

Hace algunos años atrás, inicié un proceso de restauración, que no ha sido fácil confrontar. He renunciado a las transgresiones, y me dejo llevar por las elecciones que me inspiran la DIVINIDAD y el universo. Evito las largas jornadas por el territorio material, y me dejo conducir hacia las cumbres de la comprensión y del entendimiento. Sucumbo ante el encuentro con las diferencias y me embarco en la pasión por el respeto.

Dejo que mi corazón me ilumine para tornarme en un aprendiz, capaz de recoger las singulares enseñanzas en las múltiples lecciones de los encuentros y las despedidas. De las manos que saludan y de los abrazos que dejamos en la retina de quienes amamos cuando partimos, con la esperanza de retornar para compartir la patria interior y el HOGAR que fundamos, y que nos permite construir con delicadeza cada sentimiento sutil de nuestras relaciones con todos ellos.

He descubierto que cada reflexión, nos hace transitar por los dominios de la razón y que cada decisión se convierte en el combustible para dinamizar nuestras vidas.

Qué fantástico se torna el viaje cuando descubrimos la grandeza de la vida y de las relaciones que construyen nuestro verdadero HOGAR. Ese que no requiere de paredes, ni de lugares, sino que está siempre en nuestro corazón. Ese mismo que va apareciendo a medida que nuestras jornadas se van haciendo más largas, donde los detalles que teje la red de enlaces con los seres que amamos nos revelan el sentido del amor sin límites. De la ternura. De la bondad. De la verdadera esencia universal.

El HOGAR es la lámpara que nos revela la constelación de los sueños y que ilumina nuestra patria interior llenándola de esplendor.

En algunos momentos de la vida solemos quejarnos por diferentes trivialidades. Verdaderamente son solo eso, tonterías.

Hoy, al amanecer de este nuevo día, por el cual agradezco a DIOS como siempre, confirmé eso a través de mis reflexiones.

¿Existe algún milagro mayor que el de la vida?

¿Un don superior al de la salud?

¿Algo más significativo que compartir con los seres amados ese escenario?

¿El haber construido un HOGAR en nuestra patria interior por causa de los lazos de ternura y las relaciones de amor con nuestros padres y hermanos de jornada cósmica?

Seguramente no faltará aquél que diga que necesita algo más…

¿Qué tan dispuesto estás a renunciar para asumir tu vida y una CAUSA que al despertar de cada día te impulse a florecer como la primera vez?

Deja atrás tus deseos. La comodidad. Emprende tu ruta. Navega. Vuela. Cambia la simplicidad de lo banal por lo grandioso de lo complejo, pero a la vez, de lo elemental. Porque así es el cosmos.

Asciende hasta la cumbre del respeto. Del honor. Haz que tus lágrimas se tornen en un caudal de liberación y restauración que irrigue tu valle para llevar un torrente de solidaridad al mundo. Esparce un sentimiento de compasión por donde vayas para que aparezcan los puentes de acercamiento, de comprensión y de ayuda. Sé solidario siempre con determinación. Sin titubear. Entrega, suelta y olvida.

Utiliza tu poder para construir y aportar belleza a la Creación del ARQUITECTO DE LA VIDA. Dale siempre una oportunidad a todos aquellos que se asoman a tu puerta, que cruzan tu camino o que entran a formar parte de tu red planetaria.

Asume una CAUSA y sé leal a ella. Verás entonces cómo tus batallas te conducen hacia la victoria de la vida. Todo lo demás quedará atrás y tu existencia se llenará de sentido. Un sentimiento de gratitud te invadirá, pero no te faltará el aire, al contrario, sentirás una paz que desbordará tu entendimiento. Comprenderás que a pesar de que te alejes de todo, nunca estarás ausente.

Lograrás curar las penas con tan solo un abrazo. Serás como un manantial para los corazones afligidos. Podrás calmar la sed de muchos. Retornarás al HOGAR invisible que te dieron tus padres con los lazos de amor y ternura que te han brindado, y descubrirás que tu patria interior es el mejor refugio para la amistad. Todo a tu alrededor se encenderá de luz y cada cosa que toques se volverá hermosa. Florecerá. Entonces, entrarás en sintonía con DIOS y en armonía con el cosmos. No necesitarás nada porque lo tendrás todo.

Texto de RICARDO GIRALDO

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