Somos apenas viajeros que escalamos en este mundo para cumplir sueños y destinos. Durante nuestra permanencia en esta vida recorremos y escribimos nuestra bitácora de viaje a diario con cada actitud, acción, palabra y emprendimiento que realizamos. Cada momento compartido con nuestros demás compañeros de viaje y, de manera individual con nosotros mismos, se constituye en un activo que vamos invirtiendo con el pasar de cada luna. Es tu herencia cósmica. La memoria que dejarás como huella de tu paso por esta existencia.
Te has preguntado ¿qué secretos guardas en tu corazón? ¿Cuándo fue la última vez que abriste un espacio personal de reflexión para hablar con tu interior y permitir que la intuición se sintonice contigo?
¿Qué riquezas llevas en tu bodega interior, capaces de contar historias épicas de tus fracasos y victorias que encienda la llama del entusiasmo e inspire a tus hermanos de jornada cósmica para unirse a la aventura de vivir? ¿Cuál es el valor agregado que le ofreces al universo, que momento a momento te ofrece todo y a la DIVINIDAD, que te dio la vida?
Retorno interior es el presente que comparto con todos ustedes y la ofrenda con la cual honro al ARQUITECTO DE LA VIDA.
También, una forma de expresar mi gratitud a mis padres, pero en particular a mi madre, y de servir a mis semejantes con amor, compromiso y pasión sin límites.
Retorno interior porta un mensaje para que cada uno pueda renacer y florecer, alcanzado la constelación de sus sueños y los más nobles anhelos que lleva en el corazón. Es la voz de mi bodega interior que se eleva y se difunde, proyectando una luz que ilumina y nos inunda de esperanza, de fortaleza y de fe.
Texto de RICARDO GIRALDO

