En este momento estás viendo El Poder Sanador del Abrazo

El Poder Sanador del Abrazo

Uno de los presentes más significativos que el ARQUITECTO DE LA VIDA y el universo nos otorgan al venir a este mundo es el poder del abrazo.

Desde que eres cargado en brazos cuando eres un bebé hasta que dejas este mundo, vives recibiendo y dando abrazos.

El abrazo es un símbolo que sella los encuentros y las partidas. Los saludos y las despedidas. También es una oportunidad para celebrar la vida. Al abrazar transmites una fuerza invisible colmada de amor y sanación que emana desde lo más profundo de nuestro ser interior. Cada vez que abrazas, se activan en ti herramientas sanadoras. Tu presión arterial se equilibra. Fluyes con la otra persona en un mismo torrente de armonía.

Al abrazar te fundes en unidad con el cosmos. Activas en tu torrente sanguíneo una serie de hormonas que proporcionan bienestar mental y físico, ayudando a elevar tu autoestima, tu capacidad para relacionarte con las demás personas que comparten tu jornada por el universo y la capacidad para que tu generosidad se encienda y puedas realizar un intercambio de energía sanadora entre quienes se estrechan en ese abrazo.

Dicho en otras palabras, un abrazo cura, conforta, calma, ofrece refugio. Neutraliza la tristeza y la transforma en alegría y esperanza. El abrazo es la conjugación de dos mundos para ofrecer al universo un retorno que regresa con caudales de abundancia inundando nuestras vidas de bienestar, salud y prosperidad.

Estamos acostumbrados a fijar en el exterior nuestra percepción de que en los objetos materiales y las cosas podremos encontrar todo esto. Perdemos tiempo irrecuperable gastando más, y terminamos tendiendo menos. Pero si logramos sintonizar ese poder interior del abrazo con nuestro sentimiento de gratitud por todo aquello que recibimos y ofrecemos esa riqueza interior en cada abrazo que concretamos, tendrás un tesoro inagotable que te permitirá curarte interiormente y compartir ese poder con el exterior para expandir esa capacidad que todos tenemos cuando ejercemos el amor sin límite. Porque justamente, abrazar es una expresión universal del amor. No tiene fronteras de leguaje. Basta una mirada sintonizada con quien está frente a ti y de inmediato fluirás como el agua de un río que avanza con un creciente caudal de bondad y compasión, inyectando esperanza en todos los seres que bañe durante su curso.

Mira cuánta riqueza tienes con los poderes que se te han dado. Avanza hacia el encuentro de un abrazo y multiplica esa herramienta espiritual que solo puedes ejercer en el mundo material, dando sentido a tu existencia y a la de todos los demás seres humanos que entran, salen o permanecen en tu vida.

¿Qué estás esperando para dar un abrazo?

Texto de RICARDO GIRALDO

Deja una respuesta