Es difícil liberar a los necios de las cadenas que veneran
Voltaire
Amo la verdad y la equidad. Los principios y los corazones sinceros. La lealtad a prueba de todo. Estas son las llaves que abren la puerta interior de tu LIBERTAD.
Quiero dejar de referencia para estas líneas, una definición del concepto de LIBERTAD que me parece equilibrada y se acerca al territorio donde reside este concepto maravilloso: es la facultad natural que tiene el ser humano de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.
La palabra LIBERTAD proviene del latín libertas que significa la capacidad humana de actuar por voluntad propia. Esto de inmediato, nos conduce por senderos donde vamos a confrontar la voluntad, el albedrío y la autodeterminación.
Si miramos el concepto enmarcado por el derecho universal, encontramos que la LIBERTAD es un derecho sagrado e imprescriptible que todos los seres humanos poseen. Es la facultad de obrar según su voluntad, respetando la ley y el derecho ajeno.
Solo faltaría para arrancar mis líneas, las palabras de OCTAVIO PAZ, la poesía es el punto de intersección entre el poder divino y la LIBERTAD humana.
He descubierto por mí mismo, que la sociedad y cada uno de sus influenciadores traen dudas constantes. Traicionan los principios. Sirven a sus propios intereses. Mienten para justificar sus falsas verdades. Estamos rodeados de engañadores y, en consecuencia, nuestra LIBERTAD se encuentra amenazada.
No transijas tus principios. Recuérdalos cada vez que respires y que un trago de agua pase por tu garganta. Cuida tu palabra y sé siempre un aprendiz para descubrir y ejercer sentimientos de respeto y tolerancia por la diferencia, en particular cuando las personas actúan y/o piensan distinto. Cuando muestran su individualidad, que es parte de la grandeza que la DIVINIDAD nos ha otorgado. Por eso somos únicos e irrepetibles. Al decir esto, no me refiero a conciliar con la inequidad ni con pasar por alto los principios esenciales como el respeto por la vida.
Mis padres, además de la vida, me dieron un gran presente: transportaron PRINCIPIOS y VALORES. Dos rieles por los cuales transita mi vida, aunque algunas veces parece que se va a descarrilar y es necesario ajustar la velocidad.
El mundo material nubla nuestro discernimiento y provoca un distanciamiento o pérdida del estado de sabiduría que hemos alcanzado. Es fácil quedar prisioneros cuando pasamos de un vagón a otro sin medir las consecuencias, y en oportunidades, no hay forma de regresar. Cuida tu LIBERTAD porque ella está dentro de ti, y aunque encarcelen tu cuerpo, tu espíritu siempre será como el águila en vuelo ascendiendo a las altas cumbres.
A veces no somos capaces de ver con claridad a nuestro alrededor. Menos a distancia. Todo tiene un sentido. Un orden. No existen la casualidad ni las coincidencias. Si transiges o negocias tus principios, traerás desgracia a tu vida y a la de quienes te rodean. Tu LIBERTAD estará en jaque. El cotidiano colectivo está enfermo y es vital mantenernos atentos, alerta e incluso, en cuarentena para evitar la contaminación. NIETZSCHE solía decir: necesario ha de ser tan grande como el océano para recibir la inmundicia del mundo sin contaminarse, pero ya hoy, ni siquiera podemos pensar eso, porque los mismos océanos están devolviendo el peso que sobre ellos ha descargado la humanidad, pasándonos una factura impagable.
Tienes siempre una oportunidad para escoger, es decir para elegir entre dos o más opciones. Ten presente que cualquiera que elijas te hará responsable de las consecuencias. Hoy solo se privilegia lo torcido. Lo errado. La injusticia. La desigualdad. El ser humano se tornó una mercancía. Ahora tiene precio y solo quien puede pagarlo representa un valor. La LIBERTAD como esencia se ha reemplazado por las apariencias externas, cuya caducidad arrastra los males de la ambición y la codicia.
Compasión es un concepto que solo existe en el interior de seres como yo. Idiotas alucinados que hemos creído en el amor. Un sentimiento que las sociedades modernas y contemporáneas reinventaron. Se adaptó y convirtió en “querer”. Porque fue construido para responder al nuevo modelo de valores. Priman los deseos, no los principios. Por eso la LIBERTAD carece de sentido y se transporta a las personas un concepto de homogeneidad errado, no de individualidad irrepetible.
En otras épocas, la palabra de un hombre era respetada y se constituía en la mejor garantía para cualquier acuerdo. Hoy, si no tienes bienes embargables sino riquezas intangibles y espirituales, estas no representan mucho en esta versión de un mundo en donde el absoluto material se tornó en el pan de cada día.
¿Aceptas el reto? No pierdas tiempo. Aborda tu propio barco y comanda tu vida. No te arrepentirás. Te lo aseguro. Confronta tus miedos. Vence los fantasmas del pasado y deja atrás tus falsos grilletes. Abre tu corazón para que tus principios te ayuden a trazar la carta de navegación y pronto descubrirás el horizonte que por tanto tiempo no lograbas distinguir. Podrás ejercer la LIBERTAD que llevas dentro y que nadie te puede quitar ni restringir. Recuerda las palabras de Aristóteles, el que ha superado sus miedos será verdaderamente libre.
Hoy han surgido una horda de falsos profetas que se muestran como los guías, pero en verdad, tras su apariencia, buenos modales y palabras engañosas se esconde una amenaza latente para todos aquellos que no tienen la capacidad de discernir ni de ver más allá. Hoy la falsa justicia se impone ante la verdadera. Los falsos testimonios ante los principios y la honestidad. Las grandes minorías para validar sus posiciones no dudan un instante en hacer “justos” sus argumentos y “valederas” sus posiciones.
La justicia de Dios está siendo utilizada y distorsionada por escribas, amañadores y personas sin escrúpulos que ostentan posiciones de alto rango en el gobierno, la sociedad civil, las empresas y los medios de comunicación para obtener privilegios y validar todos los desmanes que ordenados en un listado los convierten en prófugos asentados en el territorio de la tiranía y la dictadura. Este prontuario registra los nombres de varios jefes de estado, monarcas y primeros ministros. No podemos destruir lo privado y lo público para manifestar nuestra inconformidad ante las rutas erróneas por donde nos quieren conducir. Es necesario retomar esas banderas de LIBERTAD que van izadas en nuestra patria interior, ejerciendo el respeto por la diferencia, los principios y el sentimiento de solidaridad que debe surgir como una fuerza imbatible para alcanzar los estados nobles e iniciar la ruta del ascenso hacia el amor sin límites.
Asistimos, sin alquilar balcón ni vestir para la ocasión, a un Babel y una Troya en versiones contemporáneas donde campea el deshonor, lo indigno, lo inmoral, lo corrupto y lo deshonesto.
Aquellos que utilizan la justicia de forma acomodada para validar sus intereses y pensamientos retorcidos, tomando atajos para mantenerse en el poder o alcanzar lucros indecorosos, son realmente la máxima expresión de la enfermedad que amenaza la estabilidad de nuestras sociedades. No en vano afirmó DWIGHT D. EISENHOWER, ¿solo quieres seguridad total?, ve a la cárcel. Te alimentan, te visten, te dan cuidados médicos. Lo único que falta es la LIBERTAD.
La justicia, que debe ser ejercida en el marco de lo ordenado e instruido por el ARQUITECTO DE LA VIDA, se convirtió en una fuente para acomodar los principios y validar la delincuencia, el crimen organizado y el terrorismo. Hoy lo derecho se muestra como izquierdo y viceversa. Alucinados, los seres humanos se tornaron en un caudal de vanidad, bajos instintos y ambiciones desmedidas que arrasa sin piedad con la belleza de la creación.
Ante tanta miseria y desesperación, solo puedo dejarles un mensaje de esperanza y oportunidad para que se aproximen al territorio de la reflexión y se vistan con sabiduría y discernimiento para encender sus corazones e iluminar sus pensamientos.
El mundo está compuesto por dos orillas, por eso vivimos en una lucha constante entre el bien y el mal. Pasando tan rápido de una orilla a la otra sin pensar en las consecuencias, desencadenamos una irreparable e irrepetible cadena de hechos que nos acercan a la destrucción. Si por el contrario vamos paso a paso, alcanzaremos un equilibrio que nos permitirá asentarnos en otras etapas de la vida. Se está produciendo una transformación a nuestro alrededor.
Los principios, los valores y las creencias vienen de tres fuentes primarias: tu sociedad (tierra), tu grupo social (lugar de nacimiento) y tu hogar. Cuando conjugas estos tres elementos, adquieres tu carácter y tu forma de obrar.
Por eso es vital que tus principios sean la raíz de tu existencia, para que el árbol crezca sano y dé los mejores frutos cuando recojas la cosecha. Tal vez por eso la sabiduría de mi Abuela entrañable solía decir: árbol que crece torcido, su rama nunca endereza.
Cuando somos probados en diferentes etapas de la vida, morir por una causa o por alguien se torna altruista, pero vivir por ese alguien o por esa causa es la máxima expresión de la existencia, la LIBERTAD y la aproximación al carácter de DIOS.
No es fácil renunciar a la comodidad que ofrecen un estilo de vida o una circunstancia de poder para salir al encuentro de otros y unirse a una causa, llamémoslo por así decir, DIVINA.
Cuán difícil es para cada uno de nosotros “renunciar”. Tal vez porque significa decidir, o sea, escoger. No podemos quedarnos con todo en las manos ni en el alma. O eliges un camino, o el otro, pero no puedes dividir tu existencia entre dos senderos a la vez. Esa decisión marca la ruta hacia el fracaso, el éxito y el aprendizaje. Ninguno es definitivo. Todos hacen parte de nuestra formación. Necesitamos experimentar los tres estadios para tener una vida plena, y, sobre todo, para discernir y alcanzar la sabiduría que se convertirá en la brújula que nos ayudará a direccionar el barco.
Podemos tener la mejor carta de navegación, pero solo el capitán experimentado podrá navegar y confrontar los retos de un mar agitado, en medio de la obscuridad y azotado por tormentas borrascosas.
Los invito a zarpar hacia nuevos destinos. Abran las ventanas del alma para que vuele la LIBERTAD que los ronda interiormente. Renuncien a todo aquello que los ata al puerto para que puedan navegar livianos. Para elevarse cerca de DIOS. Comanden su propia existencia en el marco de lo que instruye el ARQUITECTO DE LA VIDA para que logren vivir por alguien, o por algo.
Las personas en su accionar, pueden determinar el cambio de la historia. Tal vez por eso se acostumbra decir que el futuro está en constante transformación. Porque el libre albedrío puede alterar, sin duda, el curso de los hechos y el desenlace de los mismos. Una palabra mal utilizada, una acción no reflexionada con anterioridad y en muchas ocasiones, el simple hecho de no brindarle al interlocutor la posibilidad de ser escuchado antes de tomar resoluciones, puede trastornar el destino de las circunstancias y alterar el cauce del río que conecta las orillas del entendimiento.
Conservo la LIBERTAD de mi espíritu porque no he sido sometido por los tentáculos de la corrupción ni la deshonestidad que cabalgan en nuestras sociedades actuales. No arrastro grilletes de vergüenza por haber recibido prebendas ni sobornos o comisiones inmorales robadas a otros o tomadas de los tesoros públicos.
Perdí el trono y el reino, pero conservo la majestad, y aunque he bebido champaña y comido caviar, soy también feliz con un vino y un trozo de pan. Tampoco llevo etiquetas de pureza, perfección, ni santidad. Me reconozco humano. Necesitado de mis demás hermanos cósmicos, pero, sobre todo, de DIOS.
Mi única bandera son los principios que aún permanecen intactos dentro de mí, y mi patria interior la constituye el hogar que mi madre y mi familia me proporcionaron y en medio del cual recibí amor y lealtad, los cuales nunca he olvidado, a pesar de todo, y siempre marcan en mi carta de navegación la ruta cierta, independiente del destino hacia el cual oriente mi barco. Mi mayor lema actualmente es la gratitud. Celebro hoy, mejor que ayer, la vida.
Todo lo que recibí cuando era pequeño. Mis principios, los sentimientos de amor y comprensión. La ternura. La generosidad. El abrazo cálido, esencial e incondicional. Las palabras de aliento. Todo, ha florecido hoy. Ahora. Aquí. Mi bosque interior está pleno. Mi espíritu vuela en LIBERTAD. Una luz brilla con fuerza y poder. Asciende desde el fondo de mi corazón y se proyecta hacia el exterior para iluminar y dar. Solo quiero ejercer la bondad.
Estoy ávido por compartir y continuar mi sendero hacia las rutas del amor sin límites. Viajo interiormente hacia la Cumbre de la Amistad.
Bienvenidos todos a la fiesta.
Celebremos la LIBERTAD y la vida, juntos.
Texto de RICARDO GIRALDO

