La Vida Dibujada con los Colores de un Viajero Cósmico
El hombre de hoy recorre los pasos del niño de ayer y en mi corazón se asoma
la constelación de los sueños para traer a la realidad mis más nobles anhelos
La vida es un viaje hermoso. Cada parada y el nuevo destino nos van dejando grabadas en la retina del alma recordaciones para siempre, impregnadas de colores, aromas, sabores, texturas, alegrías y una banda sonora de la cual forman parte las voces de nuestros seres amados. Algunas veces pensamos que nuestra locomotora nunca se detendrá, pero es tan solo una ilusión pasajera, como efímera es nuestra existencia física. Cuando menos lo esperamos, el tren inicia su llegada al puerto final e inexorablemente sabemos que debemos descender, dejar la maquinaria, desplegar nuestras alas y volar hacia la inmensidad para unirnos al ARQUITECTO DE LA VIDA.
El niño que viaja en mi corazón me lleva por un sendero donde veo nítidas las imágenes de mi infancia, mi adolescencia y mi juventud. En cada vagón, siempre aparece la imagen de una mujer que ha sido mi amiga, mi apoyo y la mejor aliada que he tenido… Es mi madre, quien, en su lecho de enfermedad, sustentada en mis brazos con la fuerza del amor, completó 8 décadas maravillosas de existencia con una vida de servicio, generosidad, integridad, solidaridad y fortaleza desprendidas de un alma noble y un espíritu imbatible. Cuánta gratitud le adeudo a ella y al ARQUITECTO DE LA VIDA por su presencia ayer, aquí, ahora y siempre…
La vida es una fiesta y debemos celebrarla cada día que nos amanece. Es el mayor milagro que recibimos de la DIVINIDAD. Honrarlo, es nuestro deber, y el compromiso, vivir cada instante en el presente. Sin permitir que las distracciones de la mente nos transporten al pasado o a un futuro imaginario, arrebatándonos la grandiosidad que se expande a nuestro alrededor. También debemos evitar las acumulaciones materiales que van ocupando nuestro espacio exterior y que nos roban tiempo, nos atan y se tornan en lastres que atrasan el viaje y nos impiden llegar puntuales al encuentro con nuestros anhelos.
El tren de mi vida va surcando el cosmos y cada una de las experiencias recogidas por mis sentidos, clasificadas por mi intuición y almacenadas todas en mi bodega interior, me confirman que el aprendizaje ha sido maravilloso.
¿Vas a renunciar a ese presente por los millones de baratijas que te ofrece el mundo?
Es tiempo de que cierres los ojos para que controles las alucinaciones del mundo y te abras a la fuerza invencible de tu interior, desplegándola hacia el exterior, y trayendo armonía, belleza, alegría, amor y esperanza a tu alrededor.
Porque en mi vida, que ya registra tantas idas y vueltas, tantos mares navegados, he tenido asimismo profundas revelaciones y desengaños. Sufrimientos y alegrías… Tristezas y esperanzas…
Durante mi vida también han llegado y partido varios amigos que otrora fueron mis mejores y que hoy por las circunstancias me han dado la espalda. A cada uno de ellos les mando mi bendición y mi gratitud porque su desprecio y olvido me han proporcionado enormes lecciones de vida, y mi alma, invisible, en secreto, ha crecido en silencio durante las largas noches de las ausencias, entrenando y fortaleciendo mi guerrero interior.
Si no fuera por las circunstancias que he tenido que confrontar y por las innumerables batallas que he tenido que librar, no valoraría tanto las victorias que DIOS ha marcado para mí en diversos momentos de mi vida. Muy a pesar del escepticismo y envidia de los que me rodean o rodearon y de aquellos que una vez compartieron mi mesa, mi camino, mis rutas de navegación y mi vigencia en la sociedad.
Hoy no cambio la distancia que he marcado con muchas de esas trivialidades y vanaglorias que no conducen hacia nada y que desenfocan tu interior como el lente averiado de una cámara. La diferencia es que el verdadero enfoque, depende de ti.
No alcanzas el balance perfecto si no cuentas con la presencia de DIOS. Si no comprendes que es ÉL quien determina tus movidas. Tus jugadas. Tus aciertos y desaciertos. Porque simplemente el amor sin límites con el que me sintonizo, proviene de ÉL, y justamente su sabiduría y su tiempo están por encima del nuestro, determinando el orden, la ruta y la lección para dibujar nuestra carta de navegación asertivamente.
Algunas veces, ÉL te empuja cuesta abajo, pero siempre está listo para evitar tu caída o el impacto más abajo. Solo que no te das cuenta y crees que ÉL solo fue el artífice de tu protección para evitar que te dañaras al colisionar… ¿Te has preguntado por qué te empujó al vacío? ¿Por qué quiere llamar tu atención? ¿Por qué te corrige?
Amigo/amiga como le escuché decir a FACUNDO CABRAL en una oportunidad que compartimos fugazmente por esta vida, no sabes lo afortunado que eres cuando puedes pensar, ver, caminar, hablar, escuchar, estrechar una mano, levantar a tu hijo con tus dos brazos, tener una familia, servir tu mesa cada mañana para proveer alimento a tu cuerpo físico y espiritual, en fin… Tienes tanta riqueza, que, por detenerte en unas migajas materiales, te aferras a una serie de cosas que solo distraen tu verdadera esencia y camino cósmico.
Qué decides, viajero…
¿Subes a tu tren y comandas tu locomotora, o te vas a quedar estático hasta que llegue tu hora de partida sin descubrir el mundo y todo lo que puedes hacer?
Vamos, aborda.
¡Celebra la vida!
Vive y saborea tu existencia hoy, mañana puede ser tarde.
Texto de RICARDO GIRALDO

