Cuando dices sí a los demás asegúrate de no decirte no a ti mismo
PAULO COELHO
Cuando tenemos el coraje de decir NO, las personas se sorprenden. Algunos huyen, otros nos desprecian, y la gran mayoría, nos juzgan de manera despiadada por ser nosotros mismos. ¿Ese escenario te parece común? ¿Has confrontado alguna vez las reacciones de quienes están frente a ti cuando dices NO?
Tienes siempre una oportunidad para escoger, es decir, para elegir entre dos o más opciones. Ten presente que cualquiera que elijas te hará responsable de las consecuencias.
Cuando expresamos un NO debemos ser conscientes de que ello es una forma de establecer límites, de preservar nuestra intimidad y el espacio vital al cual tenemos derecho ante los demás. Es también una expresión de auto respeto y consideración hacia nuestras propias necesidades, anhelos y sentimientos. También a lo que nos habla nuestra intuición.
Al hacer tus decisiones, de cierta forma, eliges vivir o morir. Implica decir sí o NO frente a una circunstancia. Puedes sumirte en el placer, o escoger la otra orilla, que implica sacrificio, pero que trae grandes alegrías al alma.
El cuerpo, por ser material, no quiere el dolor, por eso aspira a morir. Cada vez que dormimos, de alguna manera morimos temporalmente, porque no sentimos nada.
La vida es el anhelo del alma. Perdurar. Abrir una ruta hacia el horizonte de la eternidad. Recuerden que estamos hechos de tres componentes: cuerpo físico, emocional y espiritual.
Cuán difícil es para cada uno de nosotros «renunciar». Tal vez porque significa decidir, o sea, escoger. En oportunidades, decir NO significa ser nosotros mismos. No podemos quedarnos con todo en las manos ni en el alma.
O eliges un camino, o el otro, pero no puedes dividir tu existencia entre dos senderos a la vez, o navegar por dos ríos de manera simultánea.
Quise detenerme más en mis reflexiones durante la mañana y han retornado a mi interior, varios mensajes de alerta.
El primero, la importancia de decidir cada vez mejor. De saber expresar un NO cuando de ello depende mi identidad. De ser yo mismo. De ascender hasta la cumbre donde nos topamos con la constelación de los sueños y podemos hacer posibles nuestros nobles anhelos. Para que mi libre albedrío se enfoque en el horizonte iluminado por la DIVINIDAD y en los sueños de mi espíritu inmortal.
Digo a mi cuerpo, cada día que me amanece, que pronto vendrá un descanso, para que así le dé la oportunidad a mi espíritu de luchar y librar nuevas batallas que me permitan alcanzar las victorias que, en Su Bondad, el ARQUITECTO DE LA VIDA me concede. Muchas veces, estas dependen de saber expresar un NO en el momento oportuno. No antes, no después.
He aprendido, después de largas jornadas, a decidir mejor. A escoger con claridad. Ese es el secreto de las mejores decisiones. Uno, escoger. Dos, elegir la mejor de las opciones.
El segundo mensaje, consiste en retomar una práctica algunas veces olvidada, o simplemente, descuidada. Elegir la vida, por encima de la muerte, lo cual, en este mundo material, no es sencillo, porque el cuerpo siempre quiere el descanso. Dormir. La muerte. Mientras que el espíritu anhela la libertad. Ascender. Transmutar. Seguir.
Cuántas de esas decisiones nos confrontan con el desafío de saber decir NO.
Para el cuerpo es más sencillo escapar de las responsabilidades. Para el espíritu, volar se convierte en el combustible para crear, por eso nos parecemos a Dios.
WALT DISNEY solía decir, camina hacia el futuro, abriendo nuevas puertas y probando cosas nuevas, sé curioso… porque nuestra curiosidad siempre nos conduce por nuevos caminos. Pero transitar por esos caminos implica primero decidir. Elegir muchas veces el NO para ser nosotros mismos frente a los otros.
El optar por el NO en oportunidades es ser asertivo. Tener la capacidad de enforcarnos en nuestro interior y centrarnos en lo que sentimos. Es también la posibilidad ilimitada para expresar nuestro punto de vista. De no alargar nuestra decisión, o lo que es peor, posponerla. Tal vez, lo más importante de este proceso optativo por expresar un NO en el momento oportuno, o también inoportuno, por qué no, es que somos capaces de mostrar que no queremos o no nos interesa agradar a todo el mundo, sirviendo como bufones o payasos a las circunstancias.
Expresar un NO muestra también que no estamos constantemente accesibles. Que ejercemos nuestra libertad para ser rey de nosotros mismos, abdicando al reino del mundo.
Y esta es quizás la categoría más destacable que puede ser aplicada al escenario empresarial, y es, NO te comprometas si no puedes. Cuántos, por agradar a un jefe, quedar bien, y tratar de obtener la gloria, dicen que sí a todo y únicamente logran recorrer rápidamente los senderos del fracaso y el error.
Cuando equilibramos los deseos de nuestro cuerpo con los de nuestro espíritu, iniciamos un camino por el sendero del balance. De la armonía cósmica. Alcanzamos estados nunca antes percibidos.
Descubrimos que vivir es maravilloso, y que no hay nada mejor como ser auténticos y autónomos.
Sucumbir ante las sociedades, o frente a los otros, es simplemente posponer nuestra elección. Depositarla en terceros. Detenernos. Evitar un NO por conveniencia o temor al qué dirán, es simplemente renunciar a ser auténticos.
Superar el conflicto entre los deseos de nuestro cuerpo y las aspiraciones de nuestra alma, nos conecta con la Voluntad del Arquitecto de la Vida. Nuestro mundo se ilumina y ante nuestros ojos se abre un panorama diferente. Navegamos en calma y con rumbo norte hacia nuestro destino común. En paz y alegría. Los colores de la vida inician un trazado con esperanza y oportunidad. Nuestras manos adquieren destreza. Nuestros pies, alas, y nuestro bosque interior se convierte en una fábrica imparable de sueños. El corazón, que alberga la intuición, trabaja de manera mancomunada con la mente, y se tornan uno. Entonces, nuestro uno se funde con el todo y el Poder Supremo del Universo nos guía. Esta reflexión de HARUKI MURAKAMI nos ilustra bien acerca del ser nosotros mismos: si no quieres acabar en un manicomio, abre tu corazón y abandónate al curso natural de la vida.
Según el tipo de situación es normal que se manifieste un temor para negarnos a algo. Pero, si cedemos continuamente ante ese algo que va en contra nuestra, surgirá un problema y si no logramos canalizarlo, y darle solución superando nuestros miedos, se tornará en un conflicto con unas consecuencias devastadoras para nuestra vida.
Dice RALPH WALDO EMERSON, la confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito. No tengas miedo a decidir con sabiduría, aún cuando tengas que decir NO una y mil veces.
El éxito no es definitivo; el fracaso no es fatal: lo que cuenta es el valor para continuar, afirmó WINSTON CHURCHILL. Cuando aprendas a decir NO, volarás al lado de las Águilas, en las altas cumbres de la existencia y serás tú mismo.

